En las primeras 48 horas, tras una catastrofe nuclear, se produciría la lluvia radiactiva que acabaría con el 50% de los adultos sanos. Hasta un 30% de la tierras del hemisferio norte recibirían más de 500 rems, lo cual implica un alto nivel de envenenamiento radiactivo.
La radiación media de fondo en todo el planeta sería superior a 100 rems y en el hemisferio norte mayor a 200 rems. De esta manera, difícilmente quedaría un ser humano vivo en el hemisferio norte y en el hemisferio sur la vida de los pocos supervivientes no sería mucho mejor.
Una guerra nuclear masiva significa literalmente el fin de la civilización y posiblemente la extinción de la humanidad y de todos los seres vivos en el planeta; con la posibilidad de que la biosfera no se regenere más; debido a lo abrupto y repentino de los cambios ambientales; quedando el planeta en un estado similar al de Marte.
La radiación media de fondo en todo el planeta sería superior a 100 rems y en el hemisferio norte mayor a 200 rems. De esta manera, difícilmente quedaría un ser humano vivo en el hemisferio norte y en el hemisferio sur la vida de los pocos supervivientes no sería mucho mejor.
Una guerra nuclear masiva significa literalmente el fin de la civilización y posiblemente la extinción de la humanidad y de todos los seres vivos en el planeta; con la posibilidad de que la biosfera no se regenere más; debido a lo abrupto y repentino de los cambios ambientales; quedando el planeta en un estado similar al de Marte.






